Discurso 20 aniversario

10 July, 2026

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Date 10 July, 2026 H 10:00
LINK https://www.youtube.com/watch?v=3FRJQHCKP5I
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Discurso por Elías Cedillo Hernández
CEO & Founder of Grupo BeIT, BuróMC and Elit Infrastructure Services 

 

Muy buenas noches, estimados clientes, socios de negocio, colaboradores y amigos.

Es para mí un verdadero honor compartir con ustedes un nuevo aniversario de Buró Mexicano de Consultores en Seguridad Informática, empresa de Grupo Be IT. Cada año representa una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido, los desafíos superados y, sobre todo, la responsabilidad que tenemos hacia el futuro.

Quisiera comenzar este discurso, que prometo será breve, con una analogía que he ido construyendo a partir de mi propia vida y de uno de los hobbies al que más cariño le tengo y que, además, se ha convertido en mi mejor terapia frente a los retos del día a día: el golf. En este deporte he encontrado una analogía muy particular de lo que significa ser profesionista, construir una empresa y, quizá, hasta el cómo vivir una vida con propósito.

El golf es un juego sencillo… aparentemente. Y precisamente ahí radica gran parte de su complejidad. Se juega en 18 hoyos; a cada hoyo se le llama “par”, dependiendo de la distancia y la dificultad, el hoyo se tiene que concretar en determinado número de golpes desde que se inicia en la mesa de salida hasta que se mete la bola en la zona del green; para esto, debemos realizar entre 3, 4 o 5 golpes, cada par. La suma de todos los golpes en un juego por lo general da 72 y si logras completarlos en ese número, has realizado un juego perfecto: un “par de campo”. Al final, gana quien más se acerque a ese resultado, o incluso quien logre hacerlo por debajo de él.

Entendiendo lo anterior, es aquí donde nace mi muy personal analogía entre el golf y el reto de mantener una organización, desarrollarse en una profesión, y encontrar balance de la vida misma.

Cuando inicia el juego, particularmente en un hoyo par 4, lo primero que se busca es una buena salida: un golpe largo y bien dirigido que nos coloque en una posición favorable para acercarnos al green. Algo muy similar ocurre cuando iniciamos nuestra vida profesional, en nuestro primer trabajo, incluso en nuestra primera empresa. Todos deseamos comenzar con los mejores elementos: la mejor preparación académica, las mejores relaciones que te permitan posicionarte.

Pero la realidad es que no siempre sucede así. Quizá no estudiamos en las mejores escuelas, quizá no contábamos con la red de contactos ideal, ni con el financiamiento adecuado o con las condiciones perfectas. Sin embargo, ya estamos en el campo de juego. Ya dimos el primer golpe. Y como haya sido esa salida, nos toca jugar.

Entonces viene el juego medio.

En esta etapa es donde realmente se pone a prueba nuestra capacidad. Si la salida no fue la mejor, debemos ser estratégicos para mantener la bola en juego. Y si fue una gran salida, debemos asegurarnos de aprovechar esa ventaja para acercarnos lo más posible a la bandera.

Con la posición que nos haya tocado —buena o mala— tenemos que jugar. Debemos utilizar nuestras fortalezas, tomar decisiones inteligentes y avanzar paso a paso hacia el green. Aquí es donde la perseverancia, la estrategia y la inteligencia juegan un papel fundamental. Igual que en los negocios. Igual que en la vida. Sin quejas, sin excusas, avanzando con determinación, haciendo lo mejor posible con la posición que te tocó desde el primer golpe.

Después llega la última etapa: subir al green.

Es el momento de concretar el par, de meter la bola al hoyo. Es la capacidad de concluir un proyecto, consolidar una profesión, fortalecer una relación o cerrar ese negocio tan importante. Es convertir todo el esfuerzo previo en resultados concretos y hacerlo con la mayor precisión posible.

Y aquí viene una de las grandes lecciones del golf: cuando logras terminar un hoyo, no has ganado el juego.

Simplemente has concluido una batalla más.

Todavía quedan 17 hoyos por delante.

Si te fue bien, no puedes asumir que los siguientes serán igual de buenos. No hay espacio para la confianza excesiva. Y si te fue mal, tampoco puedes permitir que ese resultado contamine el resto de tu juego. Hay que aprender, ajustar y seguir adelante.

Como diría Nicho: “golpe a golpe, verso a verso”, y así hasta que termine el juego, en donde tú sustituyas a la bola que va al hoyo.

Y si jugaste bien tu partida, algo de ti perdurará. Perdurará en tu organización, en las personas con las que trabajaste, en las siguientes generaciones, en los proyectos que ayudaste a construir y en las oportunidades que dejaste sembradas para los que vienen.

Hoy pienso que, después de estos 20 años, apenas estamos concluyendo la primera vuelta de este gran juego. Quizá llevamos nueve hoyos recorridos. Nueve hoyos llenos de aprendizajes, éxitos, desafíos y algunos tropiezos, pero también de una firme convicción de seguir avanzando.

Y lo hemos hecho juntos.

Porque, como bien dijo Arnold Schwarzenegger, “nadie puede hacerlo solo”. Siempre se necesita de un equipo.

Y ese equipo está formado por todos los eslabones que hacen posible una organización exitosa como esta: nuestros socios tecnológicos e innovadores fabricantes; nuestros colaboradores, que día a día aportan talento, compromiso y pasión; nuestros socios de negocio y clientes, que depositan su confianza en nosotros; así como toda la cadena de suministro, la logística y cada persona que, desde su trinchera, contribuye para que la operación funcione y siga creciendo.

Durante dos décadas hemos sido testigos de una transformación tecnológica sin precedentes. Hemos pasado de proteger perímetros de red a resguardar ecosistemas digitales distribuidos entre centros de datos, nubes públicas, aplicaciones, identidades digitales y, más recientemente, entornos impulsados por inteligencia artificial y Tecnologías Operativas (OT) aplicadas a procesos de manufactura, impulsando la convergencia entre los entornos IT y OT, permitiendo una estrategia de protección integral de ciberseguridad para ambos dominios.

La velocidad de esta evolución nos obliga a mantener una visión clara. Hoy, más que nunca, la tecnología es el motor de los negocios y, con ello, ha traído uno de sus mayores retos. Tan solo en 2024, México registró más de 58.1 billones de intentos de ciberataques, posicionándose como el segundo país más vulnerable de América Latina. Adicionalmente, cerca del 75% de las organizaciones sufrió al menos un incidente de ciberseguridad durante 2025.

Estas cifras no representan únicamente amenazas tecnológicas; representan riesgos operativos, financieros, reputacionales e incluso humanos. Porque cuando una operación crítica se detiene, el impacto trasciende la tecnología.

Por ello, el valor de lo que ofrecemos como empresa es trascendente. Nuestra estrategia se enfoca en la integración. Hoy entendemos que la seguridad no puede gestionarse mediante herramientas aisladas. Las plataformas unificadas de seguridad se han convertido en la forma más eficiente de proteger entornos multicloud, reducir brechas de seguridad, acelerar la detección de amenazas y fortalecer el cumplimiento normativo. Y es precisamente esta estrategia la que nos ha permitido respaldar procesos críticos en sectores como banca y finanzas, alimentos y bebidas, manufactura, telecomunicaciones, salud y otros servicios esenciales para nuestro país.

Sin embargo, la transformación digital no solo está redefiniendo la ciberseguridad. También está impactando la infraestructura que sostiene al mundo digital. Durante 2024, la demanda global de electricidad creció más de un 4.3%, impulsada principalmente por la inteligencia artificial, los centros de datos y la acelerada digitalización de los negocios.

Este crecimiento nos deja una lección importante: el desafío ya no consiste únicamente en generar más capacidad tecnológica, sino en administrarla de forma inteligente, eficiente y sostenible. La seguridad, la infraestructura, la energía y la inteligencia artificial ya no son disciplinas independientes; forman parte de un mismo ecosistema.

En Grupo Be IT creemos firmemente que el futuro pertenece a las organizaciones capaces de integrar tecnología, procesos y talento humano bajo una visión estratégica. Por eso, la innovación no puede limitarse a las soluciones que ofrecemos, sino también a la forma en que desarrollamos el conocimiento y las capacidades de nuestra gente.

Porque al final del día, la tecnología más importante sigue siendo el talento humano. Bajo esta convicción nació BeIT University, una iniciativa que refleja nuestro compromiso permanente con la capacitación, el desarrollo y la especialización de nuestros colaboradores. Más que una universidad corporativa, representa nuestra visión de construir una organización preparada para responder a la evolución constante de las amenazas, las tecnologías emergentes y las necesidades de un entorno cada vez más dinámico.

Con esto quiero cerrar este mensaje con una frase que siempre me ha inspirado:

“El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día.”

Y creo que precisamente eso representan estos años de historia. Veinte años no se construyen con un solo gran acierto, sino con miles de pequeñas decisiones, esfuerzos constantes, actos de dedicación y una profunda lealtad hacia lo que hacemos y hacia las personas a quienes servimos.

Sigamos realizando esos pequeños esfuerzos todos los días. Sigamos aprendiendo, creciendo y mejorando. Que los éxitos nos mantengan motivados, pero que también tengamos la humildad, la capacidad de reflexión y la autocrítica necesaria para reconocer nuestros errores, aprender de ellos y convertirlos en oportunidades para ser mejores.

Porque, al igual que en el golf, aún quedan muchos hoyos por jugar, muchos desafíos por enfrentar y muchas metas por alcanzar. Lo importante es seguir avanzando, golpe a golpe, con la misma pasión, compromiso y convicción que nos han traído hasta aquí.

A todos ustedes, gracias por formar parte de este recorrido. Gracias por acompañarnos en estos primeros nueve hoyos. Gracias por creer en nuestra visión. Y gracias por seguir construyendo, junto con nosotros, los que aún están por venir.

¡Muchas gracias y disfruten la noche!

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